La compañía, referente en productos de protección de cultivos, inició su proceso de retiro por el «riesgo financiero» que implica la deuda impositiva del Estado y la caída de la rentabilidad. Ya desvinculó a la mitad de su personal.
Sábado 9 de mayo de 2026
Luego de 23 años de presencia ininterrumpida con filial propia, la multinacional alemana Helm confirmó su salida del mercado argentino. La decisión, tomada por la cúpula global de la empresa, marca un hito preocupante para el sector de los agroquímicos, afectado por una combinación de presión fiscal asfixiante y un cambio de paradigma en el negocio regional.
Con una facturación que rondaba los US$ 40 millones, Helm comenzó a liquidar su stock y a informar a su red de distribuidores que cesará sus actividades comerciales este mismo año. La firma, que operaba en el país desde 2003, ya desafectó a la mitad de sus 30 empleados locales.
Las causas: impuestos «clavados» y márgenes en rojo
El detonante principal fue lo que la compañía califica como «riesgo financiero». Helm tiene acumulados cerca de US$ 5 millones en créditos fiscales que el Estado no devuelve. Entre los tributos retenidos se encuentran:
-
Impuesto PAIS: Un 65% del crédito generado permanece inmovilizado y sin posibilidad de ser utilizado para pagar otros impuestos como el IVA.
-
Ingresos Brutos e IVA: Retenciones provinciales y nacionales que afectan directamente el cash flow.
-
Anticipos de Ganancias: Pagos adelantados que no se recuperan con la celeridad necesaria para sostener la operación.
«Son empresas que, por su tamaño, no pueden sostenerse por largo tiempo si el Estado les retiene el capital de trabajo», señaló Carlos Salvador, referente del sector y ex presidente de Casafe.
Un mercado en contracción
A la problemática financiera se suma una «brutal caída del margen». El mercado de agroquímicos en Argentina sufrió un ajuste severo: de facturar US$ 4.300 millones en 2023, cayó a unos US$ 2.700 millones el año pasado.
La salida de Helm también se explica por factores externos que alteraron las reglas del juego:
-
Competencia China: La flexibilización de importaciones permitió el avance directo de operadores chinos, que compiten por precio y erosionan la rentabilidad de las empresas tradicionales.
-
Costos en alza: Los costos operativos en dólares subieron entre un 10% y 15% anual, con ítems críticos como el gasoil encareciéndose un 30% en moneda extranjera.
-
Contraste con Brasil: Mientras que en Argentina la empresa se retira, en Brasil continuará operando debido a la mayor diversidad y escala del mercado, especialmente en el rubro de productos biológicos.
Un llamado de atención para el Gobierno
Aunque desde el circuito comercial de Helm aclaran que no responsabilizan exclusivamente a la gestión actual —se trata de una situación de arrastre—, advierten que la falta de soluciones estructurales a los saldos técnicos de impuestos está expulsando inversiones.
La partida de la firma alemana se concreta en un momento paradójico: mientras se espera una cosecha récord, la rentabilidad al interior de la cadena (desde productores hasta proveedores de insumos) parece estar en su punto más crítico, con números que «no cierran» para la siembra de trigo que está por comenzar.
