A partir de abril, la autoridad monetaria reducirá 5 puntos porcentuales los fondos que los bancos deben mantener inmovilizados. La medida busca terminar con el «apretón» financiero y fomentar los préstamos al consumo.
Por Redacción – 26 de marzo de 2026
En una decisión que marca un punto de inflexión en la estrategia del Gobierno, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) dispuso hoy una baja de 5 puntos porcentuales en los encajes bancarios. La medida, que entrará en vigencia el 1 de abril, representa un alivio al rígido esquema contractivo que la entidad mantuvo durante los últimos meses para contener los precios.
La conducción liderada por Santiago Bausili optó por no prorrogar el incremento transitorio que regía desde agosto pasado. De esta manera, los encajes —que habían alcanzado su nivel más alto en tres décadas— comenzarán un proceso de normalización para intentar «remonetizar» la economía y frenar la recesión.
¿Qué significa esta medida para el bolsillo?
Los encajes son el porcentaje de los depósitos que los bancos no pueden tocar y deben dejar «encajados» en el BCRA como garantía. Al reducir este requisito, ocurre lo siguiente:
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Más dinero en la calle: Los bancos tendrán mayor disponibilidad de fondos que antes estaban inmovilizados.
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Presión a la baja en las tasas: Con mayor oferta de liquidez, el costo del dinero debería tender a bajar.
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Relanzamiento del crédito: Se busca revertir la caída de los préstamos personales (-0,2%) y el uso de tarjetas de crédito (-0,9%) registrados en febrero.
«El objetivo es poner en marcha la reactivación de la economía en un momento donde la base monetaria mostró una reducción real del 1%», explican fuentes del sector.
El nuevo esquema desde abril
La reducción afectará a diversos instrumentos financieros, desde cuentas corrientes hasta fondos de money market (los utilizados por billeteras virtuales).
Nota: Del 45% exigido, los bancos podrán integrar hasta un 31,5% en efectivo y el resto mediante bonos de la deuda pública.
El dilema: ¿Actividad económica o inflación?
Si bien la medida es celebrada por el sector productivo y las Pymes, no está exenta de riesgos. El principal temor es el impacto en el Índice de Precios al Consumidor (IPC).
Tras dos meses con una inflación clavada en el 2,9%, los consultores privados advierten que marzo podría romper la racha positiva. «A nosotros marzo nos está dando 3,1%«, señaló el economista Martín Rapetti (Director de Equilibra), advirtiendo que la suba de precios podría volver a ganarle a los salarios este mes.
A este escenario interno se suma la incertidumbre global por la escalada del precio del petróleo tras el estallido del conflicto en Medio Oriente, lo que podría sumar presión a los costos locales a pesar de la mayor liquidez bancaria.
