En medio de las denuncias que salpican su gestión, el Jefe de Gabinete rechazó de plano dejar su cargo. «Es un honor coordinar el gabinete más reformista de la historia», afirmó tras ser increpado por legisladores opositores.
Por Redacción Política | Miércoles 29 de abril de 2026
El debut de Manuel Adorni como Jefe de Gabinete ante la Cámara de Diputados estuvo lejos de ser un trámite administrativo. En una sesión cargada de reproches y pedidos de explicaciones, el funcionario nacional tuvo que enfrentar el reclamo directo de su renuncia, una posibilidad que descartó de forma tajante.
El momento de mayor tensión se vivió cuando el diputado Pablo Juliano (Provincias Unidas) le disparó una pregunta punzante: “Usted encarna una nueva defraudación. ¿Sabe cuál es la única pregunta que le cabe? ¿Qué está esperando para renunciar?”.
La respuesta de Adorni: «Dando la cara»
Lejos de esquivar el bulto, y con el respaldo presencial de Javier Milei desde el palco, Adorni ratificó su continuidad:
“Respecto a la pregunta acerca de si voy a presentar la renuncia, quiero dejarles en claro que no. Por el contrario, estoy acá dando la cara”.
El funcionario aprovechó su intervención para reafirmar el rumbo del Gobierno, asegurando que para él representa un «orgullo y una responsabilidad» coordinar lo que definió como «el gabinete más reformista de la historia argentina».
Un blindaje político total
La jornada dejó en claro que, para la Casa Rosada, Adorni es una pieza inamovible en el esquema de poder. El despliegue de ministros y la presencia del propio Presidente en el recinto funcionaron como un escudo político frente a las acusaciones de corrupción que la oposición intentó instalar durante toda la tarde.
A pesar de que el informe de gestión debía centrarse en los números de la economía y la marcha del Estado, la sesión se convirtió en un plebiscito sobre la figura de Adorni, quien logró sortear el pedido de salida con un discurso enfocado en la lealtad al mandato presidencial.
