El actual ministro de Seguridad y Justicia de Entre Ríos envió una carta documento a los excolaboradores de la gestión municipal de Sergio Varisco. La medida surge tras la difusión de supuestos dichos vertidos ante el periodista Tomás Méndez, en los que se lo vincularía con maniobras irregulares.
El escenario político y judicial de la provincia sumó un nuevo capítulo de alta tensión. Néstor Roncaglia, ministro de Seguridad y Justicia, intimó formalmente a Griselda Bordeira y Gustavo Celis para que ratifiquen o rectifiquen una serie de afirmaciones que habrían realizado en el marco de una entrevista o intercambio con el periodista Tomás Méndez.
La movida legal de Roncaglia busca que los dos mencionados den cuenta de la veracidad de los presuntos dichos que circuló el comunicador, en los cuales se habrían vertido acusaciones graves contra el honor y la trayectoria del funcionario.
El origen del conflicto
Griselda Bordeira y Gustavo Celis son nombres conocidos en los tribunales federales, habiendo cumplido condenas en la causa que investigó los vínculos del exintendente Sergio Varisco con el narcotráfico. Según trascendió, en contactos recientes con el periodista Méndez, habrían sugerido o afirmado la existencia de irregularidades o complicidades que involucrarían a Roncaglia durante su etapa al frente de la Policía Federal Argentina.
Ante la difusión de estas versiones, el ministro decidió no dejar pasar el hecho y activó el mecanismo de la carta documento. La intimación es clara: exige que ambos aclaren bajo apercibimiento legal si efectivamente pronunciaron esas acusaciones y, en caso afirmativo, que presenten las pruebas correspondientes.
La postura de Roncaglia
Desde el entorno del ministro aseguran que no se tolerarán «operaciones mediáticas» que busquen manchar su gestión actual o su pasado profesional. Roncaglia, quien ha hecho del combate al narcotráfico y la transparencia institucional sus principales banderas desde que asumió en el gabinete de Rogelio Frigerio, considera que estos dichos son parte de una estrategia para deslegitimar su figura en un momento clave de la política provincial.
Silencio y expectativa
Hasta el momento, ni Bordeira ni Celis han emitido un descargo público tras recibir la notificación judicial. Por su parte, el periodista Tomás Méndez tampoco ha dado mayores precisiones sobre el material que originó la reacción del funcionario entrerriano.
De no haber una rectificación inmediata, se espera que Roncaglia avance con una querella criminal por calumnias e injurias, llevando el enfrentamiento directamente al plano penal para resguardar su integridad pública.


