La medida alcanza al jefe de la Comisaría N° 1 y a un sargento. Buscan garantizar la «transparencia» en la investigación judicial y administrativa tras el fallecimiento de la funcionaria el pasado 2 de abril.
La Jefatura Departamental de Policía de Federación dispuso el pase a disponibilidad del Jefe de la Comisaría N° 1 de Chajarí, Mauricio Maschio, y del sargento de apellido Leonard. La decisión administrativa surge tras el suicidio de una joven agente de la fuerza, ocurrido el pasado jueves en un comercio céntrico de la ciudad termal.
El Comisario Inspector Luis Cristian Valdez Puente, jefe de la Departamental, confirmó la medida en declaraciones radiales, fundamentando que la separación transitoria de los cargos busca «darle un marco de transparencia tanto a la investigación judicial como a la interna».
Investigación en curso
Efectivos de Asuntos Internos se hicieron presentes en la dependencia policial para recabar testimonios del personal y secuestrar elementos de interés para la causa.
Los puntos clave de la investigación incluyen:
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Peritaje tecnológico: El teléfono celular de la joven fallecida fue secuestrado en el lugar del hecho y se encuentra bajo análisis judicial.
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Sumario administrativo: Se busca determinar si existieron factores internos o situaciones dentro de la fuerza que pudieran haber influido en la decisión de la agente.
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Entrevistas: Se tomó declaración a los compañeros de la funcionaria para reconstruir sus últimas horas de servicio.
Nota: El pase a disponibilidad es una medida preventiva y no una sanción definitiva. Durante este periodo, se retira el arma reglamentaria y la credencial al personal afectado mientras dure el proceso de investigación.
El hecho que conmocionó a la ciudad
El trágico suceso ocurrió el pasado jueves 2 de abril en horas de la siesta. La joven policía, que pertenecía a la XXII promoción y había egresado en diciembre de 2025, se encontraba cumpliendo funciones de guardia en la vía pública.
Según los reportes, la funcionaria ingresó al baño de un local comercial ubicado en la intersección de las avenidas 9 de Julio y Siburu, donde se quitó la vida. Su fallecimiento ha generado una profunda consternación tanto en la fuerza de seguridad como en la comunidad de Chajarí, reavivando el debate sobre el abordaje de la salud mental dentro de las instituciones policiales.
