El bolsillo de los argentinos sumó un nuevo dolor de cabeza en el inicio del año. Según un reciente informe de la consultora Equilibra, el ingreso disponible —es decir, el dinero que efectivamente les queda a las familias tras cumplir con sus obligaciones y servicios básicos— volvió a contraerse en marzo, acumulando un retroceso del 12% en comparación con el promedio registrado entre enero y septiembre de 2023, previo al cambio de gestión presidencial.
La paradoja del escenario económico actual radica en que, si bien el ingreso real registrado de unos 14,5 millones de personas se mantuvo «relativamente estable» (con un leve avance marginal del 0,1% mensual), la velocidad a la que indexan las tarifas y servicios obligatorios terminó por pulverizar esa tregua.
La trampa de los servicios: por encima de la inflación general
La clave de este desfasaje estructural se encuentra en la dinámica de precios. Mientras que la inflación general de marzo se ubicó en un 3,4%, los denominados gastos fijos treparon un 5,1%. Esta brecha erosiona de forma directa la capacidad de consumo de los hogares: en términos mensuales, el ingreso disponible cayó un 0,4%, mientras que la baja interanual se plantó en el 1,9%.
El panorama para abril mantiene el mismo sesgo de cautela. Aunque los datos oficiales reflejaron una desaceleración del Índice de Precios al Consumidor (IPC), que descendió al 2,6% (0,8 puntos porcentuales menos que el mes previo), los servicios obligatorios no dieron respiro y aumentaron un 4,1%.
Desde la consultora advirtieron que, si bien la baja de la inflación general podría apuntalar una leve recuperación del ingreso real durante abril, «no está claro qué sucederá con el ingreso disponible» debido a la persistencia y el peso de estos aumentos fijos.
Radiografía del ajuste: ¿Quiénes perdieron más?
El impacto de las subas en los servicios públicos, prepagas, alquileres y tasas no golpeó a todos los sectores con la misma dureza. El informe sectorizó las mermas interanuales, dejando en evidencia quiénes se encuentran en una situación de mayor vulnerabilidad:
| Sector / Estrato Social | Variación Interanual (Marzo) | Situación Actual |
| Jubilaciones Mínimas (con bono) | – 6,7% | El sector más castigado y relegado frente a la suba de servicios esenciales. |
| Empleados Públicos | – 4,0% | Pese a una mejora estacional del 1,1% en marzo, arrastran una pérdida considerable. |
| Jubilaciones No Mínimas | – 1,9% | Registran una retracción moderada pero sostenida en el último año. |
| Asalariados Privados Formales | – 0,8% | Muestran la mayor resiliencia del esquema gracias a paritarias más dinámicas. |
El diagnóstico privado ratifica que el proceso de desinflación de la economía formal convive con un fuerte reacomodamiento de precios relativos (tarifas y contratos), un factor que sigue limitando severamente el margen de maniobra y el poder de compra real de la clase media y los sectores pasivos.
